SE PROHIBE LA MEDIOCRIDAD
Vi un anuncio de Oreo
Realmente malo.
Malísimo.
Uno ya no sabe si los anuncios están hechos todos con IA, solo la mitad o una minoría escasa. Este era malo de espanto.
La IA hace vídeos, música y textos persuasivos mejor que tú.
Y que yo.
Pero no funciona por arte de bobilis bobi (siempre he escuchado esa expresión, pero nunca la he visto escrita). No tengo ni idea de si se escribe así, pero también estoy perezoso hoy para consultárselo a ChatGPT.
Así que sigo.
Los creativos del anuncio de galletas Oreo también debebían estar perezosos el día que le describieron al algoritmo que es lo que querían que crease y el algortimo no hace milagros.
Llega muy muy lejos, casi de forma milagrosa, pero hay que esforzarse describiendo y explicando claramente. Y corregir para mejorar e insistir en las correcciones, y dale que te pego una y otra vez hasta que al final te da mil vueltas y el resultado es cien veces mejor de lo que esperabas.
Por eso, vete olvidando de conformarte con resultados mediocres en tus informes y en tus análisis, en tus creaciones y en cualquier actividad personal o profesional que se te pueda ocurrir.
Porque un día no muy lejano, se dará las instrucciones a sí mismo y ese algoritmo no te necesitará. Y tu jefe, tampoco.
Por cierto, nunca me han gustado las galletas OREO. ¿Y a ti?
Lo que siempre me ha gustado es enseñar y facilitar el aprendizaje, por eso he creado este curso de emprendimiento después de los 50.



