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Portugal necesita una intensa formación en hostelería
Foto: publicación en Instagram de una de las sesiones en vivo de cocina.
El sector todavía no es plenamente consciente de las consecuencias de la baja profesionalidad. Un porcentaje muy elevado de los negocios pierde dinero sin saber exactamente por qué.
Por mencionar solo un detalle: un buen camarero no es quien sirve y recoge mesas. Es, probablemente, el mejor vendedor que puede tener un restaurante.
¿Por qué?
Porque el cliente ya ha tomado la decisión más difícil: entrar. Y, en el 90% de los casos, además, tiene hambre.
Vender a alguien que ya quiere comprar es mucho más sencillo que convencer a alguien que no tiene intención de hacerlo.
Es exactamente igual que cuando haces la compra en un supermercado. Si entras antes de comer, tu carrito suele acabar mucho más lleno que si entras después.
Un camarero formado no pregunta:
— ¿Quieren algo de beber?
Pregunta:
— Hoy tenemos una limonada casera espectacular y una cerveza artesanal portuguesa que está funcionando muy bien. ¿Cuál les apetece probar?
No dice:
— ¿Han terminado?
Dice:
— Antes del café, ¿les apetece compartir nuestra tarta de queso? Es la especialidad de la casa.
No vende más porque presione.
Vende más porque sabe recomendar.
Y un cliente bien aconsejado suele salir más satisfecho.
La hostelería no necesita trabajar más horas.
Necesita trabajar mejor.
Cada conversación con un cliente es una oportunidad para mejorar su experiencia, aumentar el ticket medio y lograr que vuelva.
La inteligencia artificial cambiará muchas profesiones.
Pero nunca sustituirá el valor de un profesional que sabe leer a las personas, recomendar con criterio y generar confianza.
La formación no es un gasto.
Es la inversión de mayor retorno que un restaurante puede realizar.
Los incontratables no dejamos de aprender. Porque sabemos que el verdadero talento siempre se entrena.
Tras el COVID acepté el reto de ayudar al proyecto Talent Class; sigo siendo uno de los accionistas de referencia.
Hoy más de dos mil hosteleros se han formado en gestión, costes, recursos humanos, marketing, atención al cliente y digitalización, entre otras materias.
Talent Hostelería (como se denomina ahora) es la consultora número 1 del sector.



